Viernes, 23 de diciembre de 2005
25 años después de la muerte del genial músico de Liverpool, La noche temática nos obsequió con dos reportajes bien diferenciados sobre John Lennon.
El primero tomaba como base la canción Imagine y se glosaba la figura del ex-Beatle a modo de hagiografía. Se notaba la mano de Yoko Ono detrás del proyecto, lo que lo convierte en un documental totalmente obviable. En mi opinión, Yoko Ono es más merecedora que Lennon de homenajes y documentales, ya que aún no logro comprender como una personalidad tan mediocre ha tenido tanto poder y ha logrado construir un emporio a costa de la imagen de un genio de la música, pero bueno, quizá en otra ocasión.
El segundo relataba la historia de los Beatles desde una perspectiva mucho menos aduladora. Narra el ascenso y decadencia de cuatro chicos que se comieron el mundo en los sesenta. Me ha gustado ver cómo los Beatles también sufrieron en sus carnes ese proceso de modelización del que son presa grupos actuales y comprobar que un grupo de laboratorio no es cosa sólo del presente. De la época de Hamburgo, en la que eran unos macarras, a la de los primeros discos con flequillos y pinta de buenos chicos, hay un proceso de transformación que ríete tú de Madonna.
Me llamó la atención saber que los miembros originales de los Beatles eran cinco: Paul McCartney, John Lennon, George Harrison, Stuart Suttcliffe y Pete Best. Y que el que manejaba los hilos era el manager Brian Epstein. A Stuart lo echaron de la banda y a Pete lo sustituyeron por Ringo Starr (en mi opinión, otra de las personas más afortunadas del mundo) para la grabación del primer disco. En palabras de Lennon "Best era un gran batería, pero Ringo era un gran Beatle").
La figura de Epstein planea como una sombra sobre los cuatro de Liverpool, el documental insinúa la homosexualidad del manager y una presunta relación con Lennon, cosa no comprobable, puesto que los dos están ya muertos.
La cara oculta de los Beatles: las chicas (se ocultó el matrimonio de Lennon durante más de un año por miedo a que descendieran las ventas), los devaneos con las drogas, la renuncia a las giras de conciertos, las tirantes relaciones entre los miembros, la insoportable Yoko Ono, nos humanizan a unos chicos que en sus peores momentos como banda consiguieron crear algunos de los mejores discos de la historia del rock.
Por: Rubén Coca | Sociedad | Comentarios (0) | Referencias (0)
La vida es así...

Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com